Ante esa noticia, la filial de Ford Argentina informó que “como parte del nuevo modelo de negocio habrá una reestructuración de la red de concesionarios, para dimensionarla a la demanda de mercado, siempre asegurando la cobertura nacional”. Además, ratificó la inversión por US$ 580 millones anunciada en diciembre.
Entre los efectos de la medida, la compañía aseguró que en la Argentina se comercializarán los contratos del Plan Óvalo hasta agotar los stocks. En el caso del Ford Ka, se devolverá el dinero y en el de la Ecosport se traerán unidades de otros mercados, como India.
Pero el aggiornamiento al plan empresarial en la Argentina, ya había comenzado hace alrededor dos años, cuando la planta de Pacheco dejó de producir el modelo Focus y migró al segmento de producción rural con la pick-up Ranger.
Actualmente, la automotriz estadounidense cuenta en nuestro país con casi 60 concesionarios oficiales. En ese sentido, se rumorea entre especialistas del sector que, con la baja de Serra Lima, un 25% se sumará a cerrar sus puertas ante la crisis y el cambio de timón a futuro.