En el informe de gestión presentado por Vanoli se destaca que "desde diciembre y hasta el 22 de abril se ha participado en cinco canjes de deuda pública que alcanzaron más de 356.790 millones de pesos, puesto que la cartera recibida exhibía una concentración de títulos públicos de corto plazo requiriendo el aplanamiento de esa curva para que el FGS pudiera recuperar su funcionalidad de financiamiento al alargar los plazos de vencimiento".
Esto significa que, fruto de esas inversiones, el FGS fue un actor central, una víctima central, de los reperfilamientos lanzados desde agosto pasado -en la gestión Mauricio Macri-, hasta ahora -en la gestión Alberto Fernández-. Cabe destacar que cuando se habla de tenencias de títulos públicos del FGS, se incluyen a los emitidos en pesos y en dólares y bajo legislación argentina y extranjera.
"Se ha invertido en títulos públicos nacionales en adquisiciones primarias por más de $ 131.602 millones y compras en mercado secundario por $ 16.349 millones, manteniéndose en permanente interacción con el Ministerio de Economía con el afán de coadyuvar en el canje de la deuda pública", señala el informe de Vanoli.
El FGS es fuente permanente en todas las gestiones de financiamiento de los huecos fiscales que posee el Tesoro Nacional. En la gestión Macri se habilitó, además, el uso de FGS como prestamista a beneficiarios del sistema previsional, los créditos ANSES, a tasa tan baja tasa como alto tinte electoralista de la medida.
En la constitución del FGS se define como su misión "preservar el valor del patrimonio buscando la rentabilidad de sus recursos, los que podrán ser utilizados para pagar los beneficios del Sistema Integrado Previsional Argentino y para hacer frente a los compromisos asumidos en la ley de Reparación Histórica". No estaría sucediendo.