El plazo puesto por la Argentina para saber si grandes fondos de inversión aceptan o no una oferta de canje de deuda tiene su “deadline” este viernes, a las 18 horas, aunque se palpa en el ambiente que la batalla recién empieza.

El plazo puesto por la Argentina para saber si grandes fondos de inversión aceptan o no una oferta de canje de deuda tiene su “deadline” este viernes, a las 18 horas, aunque se palpa en el ambiente que la batalla recién empieza.
Si bien el vencimiento es hoy, Guzmán podrá seguir las negociaciones hasta el 22 de mayo, cuando se defina si el país entra o no en el default, en caso de rechazo de los acreedores, o por el contrario cuenta con la aceptación.
La situación es clara, nadie desea un default, ni el gobierno de Alberto Fernández ni los acreedores, pero la amenaza está latente. "El próximo vencimiento de bonos es el 22 de mayo. Recién en esa fecha, si Argentina no cumple con el pago, puede ser considerada en default", dijo Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Por su parte, el ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó en las últimas horas que está dispuesto a escuchar "cualquier combinación" en una contraoferta, siempre y cuando el modelo sea sostenible en el tiempo.
Por ahora, tres comités de bonistas anticiparon su rechazo. Pero no hay analista de mercado que no afirme que se negocia contra reloj y bajo cuerda.
La consultora Capital Economics también dijo en un informe que "es probable que haya más estocadas verbales (entre las partes) desde ahora hasta el 22 de mayo cuando expira el (postergado) pago de un cupón", por unos 500 millones de dólares.
En medio del contexto impuesto por la pandemia, la economía puede caer un 6,5%, la pobreza supera ya el 35%, más de ocho millones de trabajadores formales e informales cobran subsidios de supervivencia y por primera vez en 70 años no se fabricó un sólo automóvil en poco más de un mes.
Fuente: Daniel MEROLLA para AFP.