En lo que se refiere a las mediciones según la zona, en el AMBA la retracción fue de 33%, donde se evidenció una situación “más difícil” porque "el aislamiento social, preventivo y obligatorio es más estricto”, mientras que en el resto del país la caída fue de 9,4% interanual, por la mayor flexibilización en las actividades relacionadas con el comercio.
“Si bien muchas ciudades del interior normalizaron su actividad, el cumplimiento de los protocolos, los menores ingresos de las familias, los altos niveles de endeudamiento y la menor circulación de gente en las calles, siguen afectando el consumo”, señaló CAME en un comunicado.
El rubro con menor caída interanual fue Farmacias (-4,9%), siempre en base a la medición por cantidades vendidas, seguido por Alimentos y bebidas (-6,7%). En tanto, donde se evidenciaron mayores bajas fue en Relojería, joyerías y bijouterie(-38,1%) e Indumentaria (- 32%), las cuales fueron relacionadas a la falta de poder adquisitivo, las menores necesidades por las estadías largas en el hogar y el cumplimiento de protocolos que limita la cantidad de gente dentro los locales.