El pago corresponde a intereses trimestrales de la deuda contraída con el organismo desde 2018. Llega en un contexto en el que la segunda revisión técnica del acuerdo ya fue completada, aunque resta la aprobación del directorio del FMI, paso necesario para habilitar un desembolso de US$1000 millones que el Gobierno espera recibir en las próximas semanas.
Si ese giro se concreta, la Argentina habrá percibido cerca del 80% de los fondos previstos en el programa acordado con la administración de Javier Milei.
En lo que resta del año, el calendario incluye otros cuatro vencimientos: US$826 millones en agosto, casi US$802 millones en septiembre, US$821 millones en noviembre y US$343 millones en diciembre.
La operación se da en paralelo a las necesidades de financiamiento del Tesoro, que enfrenta en julio un pago de US$4200 millones a bonistas privados. Para cubrirlo, el Gobierno colocó deuda en dólares en el mercado local y obtuvo más de US$2200 millones mediante bonos a 2027 y 2028. Sin embargo, el impacto en las cuentas del Banco Central fue acotado: los depósitos oficiales rondaban los US$549 millones, lo que refleja que una parte significativa de esos recursos se destinó a cumplir con obligaciones externas.