En este marco “los contratos laborales tenderán a acortarse o indexarse, imprimiendo aún más inercia al proceso inflacionario”.
Ecolatina también apuntó a que el próximo presidente electo “tendrá por delante una tarea doblemente compleja: terminar de ajustar precios relativos y coordinar la suba de las variables nominales para reducir la inercia”.
Para la consultora “un punto clave será volver a un formato de paritarias anuales previsibles no indexadas, y para ello hay que anclar las expectativas inflacionarias (este año comenzaron por debajo del 30% y ya superan el 35% según el Relevamiento de Expectativas del Mercado elaborado por el BCRA)”.