La frase que podría abrir una nueva línea de investigación
Melisa Heredia permanece internada desde hace varios días debido al profundo deterioro físico y emocional que sufrió durante la búsqueda de su hija. Tras ser informada de la muerte de Agostina y recibir asistencia psiquiátrica y psicológica, la mujer comenzó a responder preguntas de los especialistas que la acompañan en el hospital.
Fue en ese contexto donde, según trascendió, mencionó la posibilidad de que detrás del crimen pudiera existir un ajuste de cuentas. La declaración llamó inmediatamente la atención de los investigadores.
Sin embargo, las fuentes judiciales mantienen cautela respecto de esa afirmación. Los investigadores intentan determinar si se trata de una información concreta que podría aportar datos relevantes a la causa o si corresponde al estado emocional extremo que atraviesa la madre de la adolescente.
Las amenazas que habría recibido Claudio Barrelier
La hipótesis cobró mayor fuerza después de que se conociera la existencia de nuevos elementos incorporados al expediente. Según informó A24, entre las pruebas que analiza el fiscal Raúl Garzón aparecen registros de llamadas y mensajes que indicarían que Claudio Barrelier habría estado recibiendo amenazas relacionadas con una deuda de dinero.
De acuerdo con la información revelada por el periodista Alejandro Pueblas, existirían comunicaciones previas al hallazgo del cuerpo en las que personas no identificadas le reclamaban dinero al único detenido por el caso.
Incluso habría quedado registrado un mensaje recibido por Barrelier durante los días posteriores a la desaparición de Agostina.
Ahora la fiscalía intenta establecer quiénes realizaron esos contactos y si existe alguna vinculación entre esas amenazas y el crimen que conmociona a Córdoba.
Agostina Vega, Barrelier, fiscal y el auto
La investigación busca determinar si hubo más personas involucradas
Mientras la causa avanza, las querellas que representan a la madre y al padre de Agostina solicitaron nuevas medidas judiciales. Entre ellas, pidieron que se investigue el rol de las personas que se encontraban dentro de la vivienda de barrio Cofico durante las horas en que la adolescente estuvo allí.
Los abogados sostienen que resulta difícil creer que nadie haya escuchado o advertido movimientos extraños dentro de la casa en el período en que, según la principal hipótesis judicial, ocurrió el crimen.
También solicitaron profundizar la investigación sobre Soledad, la mujer que le prestó el Ford Ka a Barrelier, vehículo que los investigadores consideran clave para reconstruir los movimientos posteriores a la desaparición.
El expediente sigue centrado en Claudio Barrelier
Pese a la aparición de estas nuevas hipótesis, la fiscalía mantiene a Claudio Barrelier como principal sospechoso. Las cámaras de seguridad registraron a Agostina ingresando a su domicilio la noche del 23 de mayo. Desde entonces, nunca volvió a ser vista con vida.
Además, los investigadores sostienen que el teléfono celular de la adolescente dejó de emitir señales en la zona de la vivienda del acusado y que existen pruebas que ubican al detenido en el descampado de Ampliación Ferreyra donde fueron encontrados los restos.
La causa se encuentra en una etapa clave. Los resultados definitivos de la autopsia, el análisis de las comunicaciones telefónicas y las nuevas medidas de prueba podrían determinar si el crimen fue obra exclusiva de Barrelier o si detrás del femicidio existió una trama más compleja.
Por ahora, la hipótesis del ajuste de cuentas aparece como una nueva pieza dentro de un expediente que todavía tiene numerosos interrogantes abiertos y que mantiene en vilo a toda la provincia de Córdoba.