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Créditos Personales UVA: qué es y cómo solicitarlo

01 de octubre de 2019 - 12:48
Créditos Personales UVA: qué es y cómo solicitarlo

Con promesas de mayor accesibilidad, los créditos personales UVA conquistaron su espacio en el mercado nacional. Dicha modalidad, inspirada en el modelo chileno de más de 40 años, demuestra un fuerte potencial debido a que ajustan el capital adeudado y cobran una tasa de interés menor que los préstamos tradicionales. Esto responde básicamente a un sistema de amortización de deuda distinto.

A pesar de ventajas interesantes, una gran parte de la población es reacia a este tipo de endeudamiento con tasa variable. La mayoría de las personas opina que los créditos personales UVA implican comprometerse a pagar, durante dos o tres décadas, una cuota que estará atada a los precios, dentro de un contexto económico turbulento e inestable.

"El principal enemigo es el miedo a la indexación, ya que muchos temen que el ajuste de las cuotas haga impagable el crédito y el sueño ser propietario se convierta en un problema en el futuro. Por esta razón, el candidato ideal para estos créditos es un inquilino, porque hoy ya le están ajustando el alquiler por inflación cada seis o doce meses” considera Armando Pepe, presidente del Centro de Corredores Inmobiliarios.

Precisamente, los aspectos que más preocupan de los créditos personales UVA son los fuertes aumentos de la tasa de inflación, la chance que se incrementen los precios de los inmuebles, la suba del desempleo, el valor de la cuota mensual y su tasa de interés. En tal sentido, durante los últimos 20 años aún prevalece en Argentina la preferencia por la tasa fija.

Luego de la corrida devaluatoria seguida a las elecciones primarias, el Gobierno anunció el congelamiento de los montos mensuales de esta clase de préstamos por cuatro meses, hasta diciembre del 2019. La medida abarca a las propiedades que cotizan por encima de 140.000 UVAS, lo que equivale aproximadamente a US$95.000.

“Gracias a los UVA, más de 115 mil familias pudieron acceder a un crédito hipotecario después de mucho tiempo en que este tipo de créditos estaban prácticamente vedados. Este sistema hizo que en 3 años accedieran al crédito más familias que las que lo hicieron en los 6 años anteriores y hasta junio de este se entregaron $152.000 millones de pesos en créditos de este tipo”, declaró Rogelio Frigerio, ministro del Interior de la Nación.

¿En qué consiste?

Los créditos personales UVA están dirigidos a personas en actividad laboral (en relación de dependencia o contratados, autónomos y monotributistas), jubilados, pensionados y ex combatientes de las Islas Malvinas beneficiarios de la pensión vitalicia de guerra. A la hora de solicitarlos, los trabajadores del primer tipo corren con ventaja, debido a que las cuentas sueldos son utilizadas por los bancos para fidelizar y captar nuevos clientes.

La Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) representa la milésima parte del costo promedio de construcción de un metro cuadrado de vivienda. Este valor en pesos se publica todos los días en el Banco Central de la República Argentina y depende esencialmente de las variaciones del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), en función del índice de Precios al Consumidor (IPC).

De este modo, dado que el CER se calcula de forma diaria y el IPC desfasado de modo mensual, el primero es un tipo de proyección geométrica del IPC que realiza el Banco Central. Asimismo, este último se basa en la variación de precios de una canasta de bienes y servicios representativa de la población, según el INDEC.

Por reglamentación oficial, la cuota inicial de los créditos personales UVA no puede superar el 25% de los ingresos del interesado. Esto equivale a menos de un tercio de la correspondiente a un préstamo tradicional con tasa fija y se asemeja al costo de un alquiler. A su vez, los vencimientos posteriores (a medida que van sufriendo actualizaciones por IPC) no pueden aumentar más del 10% respecto al salario promedio.

Otra cuestión a tener bien claro es que la deuda contraída no es en pesos ni en dólares, sino en cantidad de UVA. La estrategia radica en las variables que reflejen la evolución de del rubro de la construcción, apoyándose en precios de transacciones a largo plazo en moneda local.

¿Cómo se gestiona?

El destino de los créditos personales UVA puede ser para adquisición, cambio, refacción o construcción de vivienda única y de ocupación permanente, en terreno propio y libre de ocupación, cumpliendo con los estándares previstos por el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda.

Si el sujeto se decidió por esta alternativa, los especialistas recomiendan intentar precalificar en dos o tres entidades bancarias y recién, como siguiente paso, avanzar con la búsqueda del inmueble y la reserva. También es necesario analizar otros factores, como los gastos de escribanía que cobra cada banco y los costos de gestión de préstamos.

Una vez seleccionada la compañía, el interesado se apersonará en la sucursal para iniciar las gestiones. Allí recibirá un asesoramiento personalizado sobre los créditos personales UVA, incluyendo documentación y requisitos indispensables: todos sus ingresos deben ser demostrables con documental de respaldo (recibos de sueldo, inscripción en AFIP y pagos al día de acuerdo a su régimen).

Tras evaluar el perfil de riesgo, la entidad estipula el monto que puede ofrecer. Posteriormente se procede a rubricar el denominado pre-acuerdo, que indica la elegibilidad del solicitante para tomar el crédito hipotecario. Usualmente, el trámite puede requerir ciertos expedientes adicionales (exigidos por los distintos colegios o asociaciones profesionales intervinientes) hasta culminar con el procesamiento y contrato definitivo.

Vale aclarar que el beneficiario recibe en todos los casos una suma en pesos para adquirir la propiedad, aunque el compromiso asumido queda asentado en UVA. Es decir, los créditos personales UVA siempre cuentan con una cantidad predeterminada de esta medida, mientras que lo que se irá transformando es su valor representativo en pesos.

Finalmente, Armando Pepe comenta que los bancos demoran entre 45 y 90 días para efectuar la liquidación y concretar la escritura. "En la compra de departamentos nuevos, no hay tanto problema. Pero en las unidades usadas, como están supeditadas a otras operaciones, es muy dificultoso y habría que acortar los plazos y los bancos deben dinamizar los trámites del crédito".

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