El viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de asesores del Palacio de Hacienda, Leonardo Madcur, viajarán este lunes a Washington con el fin de cerrar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, y el jefe de asesores del Palacio de Hacienda, Leonardo Madcur, viajarán este lunes a Washington con el fin de cerrar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El objetivo de ambos funcionarios es cerrar un nuevo programa con nuevas metas de acumulación de reservas, emisión monetaria y déficit fiscal, con el fin de llegar a fin de año en un contexto en el que el ministro de Economía, Sergio Massa, será candidato a la presidencia en las elecciones de octubre.
Las negociaciones con el FMI se prolongaron mucho más de lo que el ministro de Economía, había dicho en abril pasado, cuando luego de un viaje a Washington, dijo que iban a llevar sólo tres semanas.
El compromiso de parte de las máximas autoridades del Fondo es responder al menos parcialmente con el pedido efectuado por el equipo económico. El desembolso del organismo a favor de la Argentina llegaría finalmente a los USD 6.800 millones en julio. No es todo lo que pedía el Gobierno, pero sí bastante más de lo que correspondía para este trimestre.
El FMI estaría dispuesto a desembolsar un monto adicional al previsto y recibiría otro adicional en septiembre. Los USD 6.800 millones que cobraría el Gobierno alcanzarán para devolver los préstamos recibidos, pagar los intereses de bonos en dólares en una semana y además seguir interviniendo en el mercado cambiario.
Con esos recursos, el Gobierno podría atender varios frentes simultáneos: por un lado está el pago de USD 4.200 millones que vencen con el propio FMI (parte de eso ya se hizo el viernes, con DEG y yuanes). Luego hay que hacer frente a otros USD 1.000 millones de intereses de bonos dolarizados, con vencimiento el 9 de julio. Por lo tanto, aún “sobrarían” alrededor de USD 1.600 millones.
Al menos parte de esos recursos adicionales podrían aplicarse parcialmente para evitar las presiones que puedan producirse en el mercado cambiario, en plena época preelectoral.
El Gobierno nacional pagó los US$ 2.700 millones que vencían con el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero la novedad es que no usó dólares sino que canceló una parte de la deuda con yuanes de libre disponibilidad.
El Gobierno argentino a través del Ministerio de Economía informó este viernes que "se hizo el pago de los vencimientos de junio" al Fondo Monetario Internacional (FMI) "sin usar dólares sino DEGs (Derechos Especiales de Giro) y yuanes" equivalente a 2.700 millones de dólares que conformaban el compromiso.