Si se comparan los valores de febrero contra los más recientes, varios rubros muestran haber recuperado la utilización de la capacidad productiva.
Los rubros de los minerales no metálicos y el sector automotriz (que no produjo ni un solo auto en abril) fueron los que más se recuperaron: cerca del 25%. Eso significa que por cada cuatro unidades producidas en febrero, en septiembre se fabricaron cinco.
El tabaco -que también registró una producción nula en abril (cuando el indicador llegó al 0%)- registró un máximo de 97% de utilización de la capacidad instalada en junio. Desde entonces, la producción decayó y el indicador se ubicó en un 64%.
Entre los que todavía no lograron recuperar el ritmo de la producción previo al ingreso del coronavirus en el país hay dos sectores: refinación de petróleo y la industria metálica básica.
El sector petrolero, cuya producción suele rondar el 80%, registró una utilización del 59%, apenas superior al 57% que tuvo en junio.
Por otro lado, el sector metalúrgico atraviesa una etapa de lento retorno a la producción que tenía previo a la pandemia. En septiembre produjo un 68% sobre su potencial óptimo, cuando en febrero esa cifra era de 73%.