Ahora la corrida es al peso. Empresas se dolarizaron desde octubre del año pasado y para pagar vencimientos impositivos y el medio aguinaldo salieron a vender dólares.
Los hedge funds (fondos de alto riesgo) de EE.UU. se juegan vendiendo dólares a futuro apostando a que las elecciones no traerán como resultado un gobierno populista.
No hay demanda de dólares por importaciones con la economía peleando por salir de la recesión. Tampoco por argentinos que viajen al exterior.
Y el clima benigno en el exterior hizo que se abrieran los mercados de crédito para las empresas argentinas. YPF ya colocó un bono por 500 millones de dólares y esta semana fue el turno de Pampa con otro por 300 millones.
El FMI aprobará en las próximas horas un desembolso por 5.500 millones más. Todo ello deberá convertirse a pesos en los días por venir. Por ello la inédita corrida al peso actual.