En tan sólo siete días, el lunes 22, se produce el mayor vencimiento de deuda en pesos del año: son 130 mil millones y la particularidad es que un alto porcentaje, cerca del 65%, está en manos de un único inversor, PIMCO.

En tan sólo siete días, el lunes 22, se produce el mayor vencimiento de deuda en pesos del año: son 130 mil millones y la particularidad es que un alto porcentaje, cerca del 65%, está en manos de un único inversor, PIMCO.
Este fondo de inversión nacido en 1971 en Newport Beach, California, administra cerca de 1,8 billones de dólares de sus clientes y apostó fuerte a la Argentina con la compra del BoPoMO (Bono de Política Monetaria) en junio de 2017.
El atractivo de estos papeles se basaba entonces en que ofrecían rendimientos idénticos a la tasa de las letras del Banco Central y eran épocas en la gestión macrista en las que se buscaba desandar la bola de nieve de las Lebac y luego de las Leliq y que el Tesoro Nacional capture esos fondos.
Luego vino la explosión del dólar en 2018, el paquete de ayuda del FMI, las PASO y el reperfilamiento de las Letes y Lecap en los últimos días de la gestión Cambiemos.
Todo ello derivó en una licuación de las deudas en pesos en general. De hecho al momento de ser emitido el BoPoMO el dólar se negociaba a 19 pesos, contra los 115 pesos actuales del valor del dólar "contado con liqui".
¿Pagará Martín Guzmán este vencimiento de deuda a PIMCO? Justo este vencimiento de deuda ocurre en la recta final de las negociaciones de la deuda bajo legislación extranjera. Quizás ese interrogante da pie a otro: ¿Puede haber un acuerdo con esos bonistas antes del vencimiento del BoPoMO?
Las negociaciones en ese sentido se mantuvieron el fin de semana y en teoría la extensión del plazo de la oferta y de los acuerdos de confidencialidad se dan hasta este viernes 19.
No sería extraño que igualmente vuelva a extenderse otra semana la negociación habida cuenta de que el gobierno viene estirando los plazos y solamente estaría en alerta por vencimientos de fin de mes que se sumarían a los Globales 2021, 2026 y 2046 que no fueron pagados el 22 de abril.
Una visión interesante la dio la consultora 1816 en un informe que versa sobre el vencimiento del BoPoMo.
En relación a este vencimiento de la semana próxima afirma que "se reestructura o se reestructura" y sólo estaría dispuesto a pagarlo si "la mayoría ingresa a un canje" y que el retorno que ofrece este papel "no compensa los riesgos de reperfilamiento".
Tanto el ministro Guzmán como el propio Alberto Fernández estuvieron destacando en declaraciones públicas la semana pasada como la Argentina había recobrado el crédito en pesos y la creación de la curva de rendimientos en la moneda nacional con licitaciones efectuadas por el Tesoro Nacional de nuevos instrumentos. Sin dudas, el BoPoMo puede ser un cambio o giro en esa construcción.
En paralelo, resta otro capítulo importante en la saga de la deuda argentina: se trata de la deuda en dólares pero la emitida bajo legislación argentina.
En este caso, la definición vendrá tras la llegada de un acuerdo con los bonistas y fondos que tienen papeles en dólares pero con legislación Nueva York. Y para el 2021 quedará la negociación por la deuda en poder del FMI.
En definitiva, el BoPoMo puede dejar al desnudo lo lejos que está el gobierno en dar una solución al problema principal y de corto plazo que tenía al asumir y que era la renegociación de la deuda nacional.