El agresor fue identificado por la Justicia como Hadi Alodid, un ciudadano sudanés de 30 años y solicitante de asilo, quien fue acusado de intento de asesinato, amenazas de muerte y posesión de un arma blanca. Según la investigación, atacó con un cuchillo a Stephen Ogilvie, de 44 años, en una calle de Belfast antes de ser reducido por transeúntes y detenido por la Policía.
belfast 2
El incidente que desató una ola de violencia en Belfast, Irlanda del norte. (foto: A24.com)
La víctima permanece hospitalizada en estado grave, aunque estable. De acuerdo con la información difundida por su familia y las autoridades, sufrió profundas heridas en el rostro y la espalda y perdió uno de sus ojos a causa del ataque, por lo que continúa internado en terapia intensiva.
Un crimen violento que desató una ola de furia
La ciudad de Belfast atravesó una de las jornadas de mayor tensión de los últimos años luego de que un brutal ataque con cuchillo desencadenara una serie de disturbios, incendios y enfrentamientos con la policía que mantienen en alerta a las autoridades de Irlanda del Norte. Lo que comenzó como un hecho policial terminó derivando en una protesta contra la inmigración que rápidamente se transformó en una ola de violencia urbana.
Hadi Alodid, un sudanés de 30 años había obtenido permiso para permanecer en el Reino Unido tras llegar a través del sistema de asilo. En plena calle atacó a un hombre, lo tiró al piso, lo golpeó y lo acuchilló con salvajismo. Solo a los golpes, otros transeúntes pudieron separarlo de su víctima y luego, fue posible que lo asistieran de emergencia.
El hombre fue acusado de intento de asesinato, amenazas de muerte y posesión de un arma blanca, y permanece detenido a la espera del avance del proceso judicial. Las autoridades aclararon que, por el momento, no existen indicios de que el ataque esté relacionado con terrorismo y consideran que actuó solo.
La víctima es Stephen Ogilvie, de 44 años, quien fue atacado en una calle del norte de Belfast. Según informó su familia, sufrió gravísimas heridas en el rostro, la espalda y los ojos, perdió el ojo izquierdo y continúa internado en estado grave, aunque estable.
La respuesta a ese ataque fue la extrema violencia. La difusión de un video del ataque - viralizado como sucede en las redes sociales - provocó una rápida convocatoria de grupos antiinmigración y de extrema derecha. Durante la noche, centenares de manifestantes levantaron barricadas, incendiaron automóviles y un autobús, atacaron comercios y viviendas ocupadas por familias inmigrantes y se enfrentaron con las fuerzas de seguridad. Varias personas debieron ser evacuadas de sus hogares mientras bomberos y policías trabajaban bajo una lluvia de piedras, botellas y bombas molotov.
Irlanda del Norte
Michelle O’Neill,
Michelle O´Neill, la primera ministra de Irlanda del Norte, del Sinn Fein. Es la transformación política del IRA. A la derecha, una imágen de la guerra civil en Belfast en la década del 70. (Foto:A24.com)
El recuerdo de la Irlanda de la guerra civil
Durante los años 70, Belfast fue el principal escenario de un conflicto que enfrentó a comunidades con identidades nacionales y religiosas distintas, además de involucrar a grupos armados y al Estado británico. El enfrentamiento dejó alrededor de 3.500 muertos y decenas de miles de heridos antes de que el proceso de paz avanzara con el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, que redujo drásticamente la violencia. El cese del fuego hizo que con el tiempo, el Ejército Republicano Irlandés dejó las armas, renunció a la lucha armada y se convirtió en un partido político: el Sinn Fein. Hoy, la primera ministra (First Minister) es Michelle O'Neill, del Sinn Féin, mientras que la viceprimera ministra (deputy First Minister) es Emma Little-Pengelly, del Democratic Unionist Party. Ambos cargos tienen igual autoridad y deben gobernar conjuntamente según el sistema establecido por el Acuerdo de Viernes Santo.
belfast 3
Ogilvie, el ciudadano irlandés que casi muere atacado por un inmigrante de Sudán. El video del ataque despertó una ola de violencia en toda Belfast de grupos anti inmigrantes. (Foto: A24.com)
El temor de la violencia llegó hasta Londres
El gobierno británico y las autoridades de Irlanda del Norte condenaron tanto el ataque como los disturbios posteriores. El primer ministro Keir Starmer aseguró que los responsables de los hechos violentos enfrentarán “todo el peso de la ley”, mientras que la familia de Ogilvie pidió que la tragedia no sea utilizada para fomentar el odio contra la comunidad migrante. Entretanto, la policía reforzó su presencia ante el temor de que se registren nuevos episodios de violencia en las próximas horas.