La panelista de Involucradosfue un paso más allá: "¿A vos no te dolió cuando te quisiste presentar como diputada, cuando estudiaste Periodismo y te recibiste, que te sigan tirando cómo surgió tu carrera, si sos mediática, si mostrás la tanga o no? ¿No te dolió?". La diputada le respondió: "No. No puedo pensar en eso cuando hay 300 mil personas que me eligieron para estar en una banca en la Legislatura. Yo estoy más elevada que esa mediocridad".
Muy enojada y elevando el tono de voz, Sol se opuso: "Ninguno está más elevado que otro por estudiar algo. Perdón, pero ahí estoy en desacuerdo. Vos podés tener un título y ser un reverendo bolú". Granata argumentó: "Hay gente que me cataloga de un montón de cosas en las redes sociales y me tiene sin cuidado. Esa es la mediocridad de la que hablo. Pero si no me dejan hablar, me llaman por teléfono y no me dejan hablar… -se quejó con la producción del ciclo-. Así se quieren lucir los que entrevistan, no el entrevistado".
El clima de la conversación se puso todavía más tenso y la panelista de Pamela a la tarde cuestionó la manera de entrevistar de Pérez: "Podés no ser periodista, pero si ocupás un lugar en el panel por lo menos leé cómo se hace una entrevista". Furiosa, Sol se defendió: "Yo ya sé cómo hacer una entrevista, pero que no me estás dejando preguntar. Ahí está lo que hacés: tenés que menospreciar el laburo del otro, menospreciar a Luciana Salazar por ser modelo, cantante o actriz. O meterte como yo, que laburo, porque no sabés respetar".
"Me parece que lo bueno de una entrevista es sacar un título. Cuando se luce el entrevistado es el éxito de la entrevista. Ahora cuando se quiere lucir el que entrevista…", ironizó Amalia. "Yo no necesito lucirme para entrevistarte a vos. Si lo pensás es tu problema, yo te estoy preguntando y hablás encima. ¿Vos pensás que yo tengo trabajo acá porque soy capaz o porque muestro el culo? Me parece que vos vengas a poner en jaque mi laburo, es raro", cuestionó Sol, concluyendo el debate.