“A pesar de que el viaje estuvo en línea con las regulaciones, fue muy imprudente no tomar en cuenta el impacto de las nuevas restricciones en nuestra sociedad. Nuestra propia decisión de regresar se tomó al darnos cuenta de que no deberíamos haber ido. Es un momento difícil para todos. Un tiempo de carencias, limitaciones y preocupaciones. Del miedo, la ira y la inseguridad también. Conocemos el dolor: en muchos encuentros personales o virtuales hemos escuchado historias conmovedoras, y sentimos un vínculo íntimo con cada uno de ustedes y con todas aquellas personas afectadas", continúo.
“Estamos involucrados, pero no somos infalibles”, dijo el Rey junto a Máxima que no pronunció una palabra aunque se la veía afectada por el tema.