Lourdes Sánchez recordó cuando la tuvieron que operar de urgencia el año pasado y contó cuál fue el rol que tuvo su marido Pablo "Chato" Prada en aquella ocasión donde la acompañó en todo momento.

Lourdes Sánchez recordó cuando la tuvieron que operar de urgencia el año pasado y contó cuál fue el rol que tuvo su marido Pablo "Chato" Prada en aquella ocasión donde la acompañó en todo momento.
“En mi vida tuve muchos episodios muy riesgosos con el tema de la salud, desde chica. Tuve un aneurisma a los siete años. Zafé de esa, fue realmente un milagro. Todavía no entendemos qué pasó. No me llegaron a operar, mi mamá me llevaba a una monjita que me ponía la mano en la cabeza y rezaba. Ella desapareció, no entendemos, realmente fue un milagro”, comenzó la bailarina con su relato en el ciclo "PH Podemos Hablar".
Y profundizó: “El año pasado tuve una complicación al volver de un viaje que pensaron que era algo muy simple, me medicaron con algo que no era. Volví del viaje ya muy mal en el avión, con dolor de panza. Pensaron que tenía una intoxicación, me dieron unos antibióticos, zafé unos días del dolor y después reapareció, volvió más agudo. Me hice unos estudios y tenía unos quistes en los ovarios y después aparecieron más, así que decidieron operarme de urgencia”.
“Cuando estaba entrando al quirófano llegué a saludar a mi marido, porque era ya, había que operar. Él estaba en mi casa, agarró el auto y vino rápido. Me sacaron un poquito (antes de la operación), nos damos un beso y yo entro (al quirófano) llorando. Porque es una situación muy traumática, muy fea. Mi ginecóloga me dijo: ‘Te tenemos que operar’. Iba a ser simple, 40 minutos y salía. Y la realidad es que duró cinco, seis horas. Me tuvieron que sacaron las trompas porque había una infección muy grande, y también el apéndice”, se explayó Lourdes sobre aquél difícil momento.
“Cuando estaba entrando al quirófano llegué a saludar a mi marido, porque era ya, había que operar. Él estaba en mi casa, agarró el auto y vino rápido. Me sacaron un poquito (antes de la operación), nos damos un beso y yo entro (al quirófano) llorando. Porque es una situación muy traumática, muy fea. Mi ginecóloga me dijo: ‘Te tenemos que operar’. Iba a ser simple, 40 minutos y salía. Y la realidad es que duró cinco, seis horas. Me tuvieron que sacaron las trompas porque había una infección muy grande, y también el apéndice”, se explayó Lourdes sobre aquél difícil momento.
Y destacó a su pareja: “El Chato era el que iba diciendo que ’sí'. Lo llamaban él y le decían: ‘Le tenemos que sacar las trompas’. Él decía: ‘Pará que llamo a la hermana’. Pero le decían: “Mirá que si no, se muere’. Era ya. Él tenia que tomar esa decisión. Yo, obviamente, me enteré de todo esto recién al otro día. Me dijeron ‘te tuvimos que sacar tal y tal cosa’, cuando era una operación muy simple”.
“Era eso o realmente me moría, según mi doctora. Y ahí es donde yo le tomé mucho más valor a él (Prada), el valor que tiene en mi vida. Lo que tuvo que pasar es realmente muy fuerte, muy difícil… Lo volvería a elegir una y mil veces. Salió todo bien, pero escuchar que te digan que estuviste al borde de la muerte es fuerte”, finalizó emocionada la bailarina.