"Pero si el poder es bueno, si el poder no mira para otro lado, si el poder deja de querer beneficiarse, si el poder está del lado de la víctima, si el poder judicial no fuera corrupto, si se encargara de impartir justicia, si se aplicaran las normas correctamente y se resolvieran los conflictos como estudiaron en la facultad, si hicieran las cosas bien y con amor todo sería tan distinto", reflexionó Natalie.
"Hablo como una ciudadana más. Sobre todas las cosas como una mujer más, como hija, hermana, nieta, sobrina, amiga, tía, vecina, como una trabajadora. Quiero alzar la voz, quiero que seamos más, quiero que seamos libres, quiero que no tengamos miedo. Estamos juntas. Ni una menos", concluyó con firmeza.