El Gobierno encontró, a través de la Secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra, una suerte de "artilugio legal" para quitar la palabra "negligencia" -cuya inclusión en la normativa sancionada a fines del año pasado fue el motivo por el cual se frustró el acuerdo con Pfizer, según el Gobierno- y, a su vez, no tener complicaciones legales dentro de los contratos de vacunas.
Si bien esta normativa avalará a todos los laboratorios estadounidenses a comercializar con Argentina, la única firma que cuenta con la aprobación de ANMAT es Pfizer desde diciembre de 2020.
Esto le permitirá al Gobierno retomar las negociaciones con el gobierno de Joe Biden y lograr que lleguen las vacunas que el presidente de Estados Unidos donó a Argentina.