Diego, ídolo y fanático de Boca, le dijo a Rocío -hincha de River- que en su casa el partido no iba a verse. Por eso, lejos de hacerle caso, Rocío lo fue a ver igual y eso enojó al Diego.
"Ya veníamos un poco mal y eso fue lo que me dio la pauta de decir 'ya estamos casi afuera de la casa de Gran Hermano', como decía yo", relevó.
La pareja, que estaba conviviendo en México en donde Maradona es el director técnico de Dorados, volvió a Buenos Aires a pasar año nuevo y Navidad juntos pero apenas pisaron el suelo argentino cada uno se fue por su lado.
“Siento que en todos estos años no cambié y pude seguir siendo yo, no me cambió ni un país ni un presidente, ni un viaje ni Maradona", resaltó Rocío.