Tengo la sensación desde hace mucho tiempo, que los factores emocionales tienen una incidencia notable en el fútbol profesional. Hasta repercute de manera muy visible sobre las cuestiones estratégicas y hasta físicas. Cuando los comentaristas deportivos mencionamos el temple, el carácter o la personalidad de un equipo, o la capacidad para mantener la calma en situaciones de adversidad, describimos situaciones que bien pueden desarrollarse desde ciertos métodos.
