“Vinieron y allanaron mi casa, allanaron la casa de mi vieja y ahora sale la madre de Meli a escracharme de esa forma cuando yo no tengo nada que ver”, expresó Barrelier durante la conversación.
Sus palabras reflejaban una intención de mostrarse como alguien ajeno al hecho investigado. En otro tramo del diálogo, insistió en que estaba dispuesto a aportar información y cuestionó la actitud de los familiares que comenzaban a sospechar de él.
“Al contrario, yo estoy dando una mano. Estoy ayudando en todo lo que puedo. Me tiran información porque no la quieren contar. No puede ser que la madre haya salido a hablar así de mí”, sostuvo.
El audio se convirtió así en una pieza relevante dentro de la causa porque permite conocer el relato que el propio acusado brindaba antes de quedar bajo la lupa judicial. Para los investigadores, cada declaración, mensaje y movimiento registrado durante esos días forma parte de la reconstrucción del caso.
La versión de Barrelier sobre el último encuentro con Agostina también quedó expuesta en la conversación. El acusado relató que la adolescente se habría comunicado con él durante la noche para pedirle ayuda económica y que luego ambos se encontraron en la zona de Fragueiro y Campillo.
De acuerdo con su testimonio, Agostina le habría explicado que necesitaba dinero para pagar un viaje en taxi. “Agostina me llamó cuando llegué a mi casa, como a las 10:30. Me dijo que necesitaba un favor, que no sabía dónde era mi casa y que estaba en Fragueiro y Campillo. Yo fui hasta ahí porque le faltaba plata para pagar el taxi”, afirmó.
Siempre según la versión entregada por Barrelier, después de ese encuentro la joven le habría pedido que la llevara hasta la vivienda de su novio. Sin embargo, sostuvo que no podía hacerlo porque no tenía vehículo disponible.
A partir de ese momento, el relato del acusado apunta hacia otra hipótesis. Barrelier aseguró que mientras caminaban por la zona un hombre habría llamado a Agostina y que luego la adolescente habría subido a un automóvil de color rojo.
“Ahí nomás la llama un guaso que para mí ya tenía todo arreglado. Ya estaba todo organizado y, como no tenía plata, se vino para este lado”, afirmó.
Luego agregó: “Cuando veníamos caminando para el lado de mi casa, frena un auto rojo, se sube y se va”.
Ese fragmento del audio llamó especialmente la atención porque plantea una explicación alternativa sobre los últimos momentos en los que Agostina habría sido vista con vida. Sin embargo, los investigadores trabajan sobre múltiples elementos de prueba y buscan determinar si esa declaración coincide con otros datos incorporados al expediente.
La causa por la muerte de la adolescente generó una fuerte conmoción en Córdoba y mantiene en alerta a la comunidad. Desde que se conoció la desaparición, familiares, amigos y vecinos participaron de una intensa búsqueda que terminó de la peor manera con el hallazgo del cuerpo de la joven.
A partir de ese momento, la investigación dio un giro y las sospechas comenzaron a concentrarse en Barrelier. Los procedimientos realizados por la Policía y las pericias ordenadas por la Justicia se transformaron en puntos centrales para intentar reconstruir la secuencia de hechos.
El audio difundido ahora forma parte de una serie de elementos que los investigadores analizan para establecer qué ocurrió antes, durante y después de la desaparición de Agostina.
Uno de los aspectos que genera mayor interés dentro de la causa es la diferencia entre el discurso que Barrelier sostuvo en aquella conversación y la situación procesal que enfrentaría posteriormente. En el momento del diálogo, el acusado intentaba despegarse de las sospechas, pero con el avance de la investigación su situación quedó comprometida.
La familia de Agostina continúa reclamando justicia y espera que el proceso permita conocer toda la verdad sobre lo sucedido. Para los allegados de la adolescente, cada nuevo dato que aparece representa una pieza más en una investigación marcada por el dolor y la incertidumbre.
Mientras tanto, los investigadores continúan analizando testimonios, registros, peritajes y comunicaciones para determinar con precisión cuáles fueron los últimos movimientos de la joven. El objetivo principal es reconstruir la línea temporal completa y establecer las responsabilidades en el crimen que conmocionó a toda la provincia.
La aparición de este audio vuelve a poner la mirada sobre las primeras horas de la investigación, cuando todavía había interrogantes sobre el paradero de Agostina y distintas versiones circulaban alrededor del caso.
En ese período, Barrelier buscaba mostrarse como un colaborador y rechazaba cualquier señalamiento. Sin embargo, con el avance de las actuaciones judiciales, esa postura quedó bajo análisis y sus propias palabras comenzaron a ser revisadas por los investigadores.
El caso continúa abierto y cada elemento incorporado puede resultar determinante. La Justicia intenta separar las declaraciones, las versiones cruzadas y las hipótesis para llegar a una reconstrucción precisa de lo ocurrido con la adolescente.
La difusión del audio no solo volvió a poner el caso en el centro de la escena pública, sino que también abrió nuevas preguntas sobre la relación entre Agostina y el acusado, los movimientos registrados durante aquella noche y las circunstancias que terminaron con la vida de la joven.
Mientras la investigación avanza, la sociedad cordobesa sigue esperando respuestas sobre un crimen que provocó una profunda conmoción y que mantiene a una familia atravesando uno de los momentos más dolorosos posibles.