Qué pasó. Ninguno de los cruces que tuvo River en la fase de eliminación de esta Copa Libertadores fue sencillo. Desde octavos en adelante, empató o perdió un partido en cada una de las rondas. Y la explicación tiene que ver con la jerarquía de los rivales: para coronarse, el millonario dejó en el camino a cinco campeones de América: Racing en octavos de final, Independiente en cuartos, Gremio en la semifinal y Boca en la final. A esos cuatro se suma Flamengo, a quien dejó segundo en la fase de grupos. Un éxito cuya magnitud se mide a partir de la grandeza de los rivales.