Al llegar al destino. Una vez que la delegación visitante aterrice, la Conmebol estipula según el diario La Nación "tareas migratorias de manera aislada", para después subirse a los ómnibus oficiales de la competencia. Los mismos estarán lacrados y sellados y todos los integrantes de la delegación recibirán las llaves dentro del mismo ómnibus. También Conmebol pide en su protocolo el evitar aglomeraciones en los ascensores y en el lobby.
Al salir para el estadio. Además de la ida al estadio, esta fase incluye la posibilidad de realizar entrenamientos. Estos deberán ser al aire libre, y en lugares a los que solo tenga acceso la delegación visitante. Además, los futbolistas no podrán bañarse en los lugares de entrenamiento: tendrán que hacerlo en las habitaciones de sus hoteles.
Al volver al país de origen. Luego de jugar el partido oficial, la delegación visitante dispondrá de hasta 24 horas para abandonar el país. El plazo total de estadía nunca puede superar las 72 horas desde el momento del arribo.