Además, no todos los jugadores tendrán descanso pleno. Algunos integrantes del plantel deberán sumarse a sus respectivas selecciones. Leandro Paredes se incorporará a la Selección Argentina para los amistosos de la ventana internacional, mientras que Tomás Aranda lo hará al Sub 20. El resto aprovechará estos días para recargar energías.
Qué se le viene a Boca después de la pausa
El regreso a los entrenamientos está pautado para el miércoles, cuando el foco estará puesto en el próximo compromiso ante Talleres, que podría disputarse el jueves 2 o viernes 3 de abril. Ese encuentro marcará el inicio de una etapa decisiva.
A partir de allí, Boca deberá afrontar una seguidilla de partidos con poco margen de recuperación entre uno y otro, alternando la Liga Profesional con el debut en la Copa Libertadores. Un escenario que exigirá rotación, gestión de cargas y un plantel preparado para responder.
El propio Úbeda ya había anticipado este panorama al señalar que “vamos a necesitar de todos”, en referencia a la importancia de contar con cada futbolista en condiciones de competir. La intención es clara: utilizar al máximo los recursos disponibles, incluidos los jugadores más jóvenes.
Con ese contexto, el descanso otorgado no aparece como una concesión aislada, sino como una decisión pensada a mediano plazo. Boca baja la intensidad por unos días, pero con la mira puesta en un calendario que no dará respiro.