René van der Kerkhof, ex futbolista holandés y figura de su seleccionado que fue finalista en el Mundial 1978, afirmó que "todo el mundo" les decía "que Argentina debía salir campeón por las buenas o por las malas" y admitió que, a pesar de conocer la sangrienta dictadura que gobernaba en el país y del boicot que se impulsaba desde Europa, decidieron participar "porque los jugadores no son gente de política".








