Qué pasó. Francia le ganó 4-2 a Croacia la final del Mundial de Rusia y los galos festejaron la segunda Copa del Mundo en su historia. Antoine Griezmann fue una de las grandes figuras francesas pero además de amar a su país natal, tiene devoción por Uruguay: en la conferencia post-partido, le alcanzaron una bandera uruguaya y el zurdo la aceptó gustoso, se la colocó en sus hombros y siguió respondiendo las preguntas.








