En la segunda fase, se les dio a las federaciones miembro la oportunidad de convertir las partidas de FIFA Forward dedicadas al desarrollo en fondos operativos para paliar la crisis generada por la Covid-19, siendo que, al menos el 50% de los fondos transferidos debe invertirse en el fútbol femenino.
Después de que el Bureau del Consejo aprobara el reglamento, la FIFA implementará la tercera fase del plan, que completa los 1.500 millones de dólares que se pusieron a disposición de la comunidad mundial del fútbol.
De tal manera, todas las federaciones miembro de la FIFA tendrán a su disposición una subvención de solidaridad universal de 1 millón de dólares y otra más de 500.000 dólares que se destinará específicamente al fútbol femenino. Asimismo, las confederaciones, en el caso de Sudamérica la Conmebol, podrán optar a una subvención de 2.000.000 de dólares más que se transferirá desde hoy y hasta enero de 2021.
La otra parte consiste en un préstamo sin interés de hasta el 35% de los ingresos anuales de cada federación que tendrá un mínimo de medio millón y un máximo de hasta cinco millones de dólares.
Según explicó la FIFA en el comunicado, este dinero está orientado para que las federaciones puedan destinarlo a reiniciar las competiciones, implantar protocolos para la vuelta al fútbol, la participación de las seleccionados en torneos, la contratación de personal, el mantenimiento de las infraestructuras futbolísticas y el abono de los gastos administrativos y operativos, entre otros.