El partido. Era un partido con un 0-0 clavado. Boca no podía y Palmeiras no quería. Los paulistas estuvieron siempre cómodos esperando a un equipo local que iba sin ideas y chocaba contra el plan defensivo que tuvo a Felipe Melo como figura. Pero entró Darío Benedetto y en cinco minutos dio vuelta la historia, con un cabezazo primero y un golazo después, para que Boca vaya 2-0 a la revancha.
