Pone el cuerpo

La elección que Macri no puede perder

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
La elección que Macri no puede perder

¨Macri no puede perder Boca¨, confiesan quienes lo conocen mucho. Es que Boca es donde nació su historia que lo llevó a lo más alto. Y Boca está en riesgo por primera vez para el oficialismo desde 1995. Para ganar será necesario contar con Macri o Riquelme, confiesan aquellos que comenzaron a activar el operativo para retener el club. Mauricio y Román son los únicos 2 actores del mundo Boca capaces de inclinar una elección.

Al presidente saliente de la Argentina lo han tentado con involucrarse en la nueva lista oficial, pero éste reconoció que no era el momento. Se ratifica la candidatura de Cristian Gribaudo, el actual secretario señalado por Daniel Angelici como su sucesor. Es muy posible que tenga una función preponderante Fran Quintana, otro funcionario de Cambiemos.

Juan Román Riquelme moviliza a una unidad que es una utopía. En Boca hay oposición más allá que le asiste razón al gran ídolo del club cuando repasa el origen de todos en el mismo gobierno. En Boca en algún punto todos fueron macristas, y esto también es parte de la verdad. Pero sobre todo Ameal y Beraldi tomaron distancia de Angelici y marcan estilos diferentes de conducción.

Boca tiene habilitados para votar el 8 de diciembre a 82.000 socios activos. La elección coincide esta vez con un partido que el equipo jugará como visitante. Algunos aseguran que el núcleo duro de votantes del oficialismo alcanzaría los 12.000 votantes. Pero el descontento manifestado el domingo por algunos sectores de La Bombonera indicaría amplia intención de votar en contra de esta conducción.

Hoy Riquelme es el ajedrecista. Aquel que juega con blancas. El que con un movimiento de piezas puede determinar el complejo escenario político. Pero necesita jugar a ganador. Tener certezas. Más allá de pretender meterse en el fango de la política no se puede permitir su primera derrota en Boca. Eso quizás se lo asegurase ir junto a Amor Ameal y compactar el arco opositor. Pero es justamente Ameal, el menos interesado en tenerlo. El que menos lo seduce. Pareciera que Ameal optaría por perder con los propios a ganar con Riquelme, sabiendo que su gobierno podría verse condicionado para el poder de acción de Román.

Ya se abrió el juego hasta el 20 para la presentación de las listas, y hoy el único espacio dispuesto a involucrarse al aparato de Boca, si es que Riquelme se involucra, es del Víctor Santa María. No hay chances que José Beraldi o Jorge Amor Ameal puedan insertarse en el oficialismo.

El gran dilema de la elección, más allá de lo determinante que resulte Riquelme en alguna de las listas, es si la oposición pudiera unirse. Y si eso ocurre, el oficialismo podría perder Boca entendiendo que la última elección el 44% votó oficialismo y el 56 restante oposición.

Todo este mapa podría simplificarse de pretender el propio Riquelme ser el candidato a presidente, pero éste entiende que necesita al menos un período de gestión desde otro lugar para aspirar en 4 años a presidir Boca.

Ayer asistimos al lanzamiento de Román politico de Boca. Le sobra calle e inteligencia para saber distinguir quienes lo busquen para ganar de cualquier manera, utilizando su inmaculado nombre. Sabiendo que en política la única cuestión es ganar sin detenerse en el cómo, paradójicamente lo que más le interesó al crack de Torcuato en toda su carrera para pretender la victoria.