Daniel tenía 19 años cuando el 23 de marzo de 1982 fue reclutado y se incorporó al Regimiento de Infantería 7 Coronel Conde de La Plata. El 13 de abril de abril. Veinte días después llegó a Puerto Argentino, desde donde le enviaba cartas a sus padres. En una de ellas hubo un pedido bastante especial: "Me pidió que fuera al Banfield y le pidiera a la Comisión Directiva que le reservara el puesto de arquero. Me dijo que les hiciera saber que lo iba a defender tal cual estaba defendiendo a nuestras islas y a nuestra patria", relata su papá.
La Guerra de Malvinas estaba en su último día cuando Marcelo Daniel Massad cayó abatido en combate. Fue el 11 de junio de 1982, en Puerto Longdon. Muy religioso, Daniel guardaba un poema escrito para Dios que el mismo llamó "Escucha, Dios".
Este es el Escucha Dios:
Yo nunca hablé contigo, Hoy quiero saludarte: ¿Cómo estás?
¿Tú sabes? Me decían que no existes, y yo, tonto, creí que era verdad.
Anoche vi tu cielo. Me encontraba oculto en un hoyo de granada…
¡Quién iría a creer que para verte bastara con tenderse uno de espaldas!
No sé si aún querrás darme la mano; al menos, creo que me entiendes.
Es raro que no te haya encontrado antes, Si no en un infierno como éste.
Pues bien… Yo todo lo he dicho.
Aunque la ofensiva nos espera para muy pronto, Dios no tengo miedo desde que descubrí que estabas cerca.
La señal! Bien Dios, ya debo irme.
Olvidaba decirte… que te quiero.
El choque será horrible… en esta noche ¡Quién sabe! tal vez llame a tu cielo.
Comprendo que no he sido amigo tuyo. Pero ¿me esperarás si hasta ti llego?
¡Cómo! ¡Mira Dios: estoy llorando! tarde te descubrí
¡Cuanto lo siento!
(Qué raro: sin temor voy a la muerte…)
Dispensa, debo irme
¡Buena Suerte!