No solo hubo llamadas telefónicas entre el Presidente de la Nación y el Muñeco: hace diez días un almuerzo en la Quinta de Olivos le sirvió el Presidente para conocer su postura respecto al posible regreso a la actividad. Y así lo hizo saber Alberto en una charla con el Trece: “Lo consulté a Gallardo para que me explicara cómo es la situación del jugador, cómo se podría volver”.
¿Pero que buscan Gallardo y varios dirigentes del fútbol argentino? Empezar a trabajar en un protocolo, en el que los que saben, los preparadores físicos, médicos, técnicos, opinen sobre qué hay que hacer para cuando se pueda empezar a entrenar. Si se puede ahora, que sea ahora, y sino cuando sea. Pero tener la idea clara de los tiempos en los que se empezará teniendo en cuenta la parte física y mental de los jugadores.
En esa visión aseguran que es más peligroso ir al supermercado que ir a entrenar con un protocolo bien cuidado a un predio deportivo. Lo clave es que, al margen de cuando se pueda entrenar, se enfatice en trabajar en un protocolo que es lo mejor que hay que hacer y no improvisar cuando se levante la cuarentena.