Qué pasó. No fue la tarde de Pedro Gallese ante Brasil. Además de haber sufrido cinco goles, el arquero de la rojiblanca tuvo responsabilidad directa en el segundo de la Canarinha, cuando quiso despejar de zurda y la pelota pegó en Firmino. El rebote dio en el palo, volvió a quedarle al atacante, que le amagó al portero y definió mirando para el otro lado, con desdén.