Luego de que la dirigencia de River le envíe un fuerte comunicado a la Conmebol, rechazando la decisión de jugar la final en Madrid, centenares de hinchas millonarios se manifestaron de manera pacífica a una semana después de aquel sábado fatídico. Fue un banderazo en contra del ente rector del fútbol sudamericano, y en apoyo a su cuerpo técnico y jugadores.
La inaudita decisión de que la final no sea en Núñez, y mucho menos en suelo sudamericano, como así lo dice el reglamento de la Conmebol, fue lo que desató la ira de todos los hinchas millonarios. Hace una semana estaban muchos de ellos en el estadio esperando por una fiesta. En una semana estarán sentados frente al televisor viendo como unos pocos le sacaron la ilusión.