Por esa razón, en 2018 se cambió la fórmula para determinar las posiciones por un sistema denominado SUMA: se trata de un algoritmo que ya no considera el promedio de puntos de los últimos cuatro años, sino que suma o resta puntos a cada seleccionado según el resultado conseguido en cada partido, a partir de una ecuación matemática que tiene en cuenta el resultado del encuentro, el tipo de competición y la diferencia de colocación en el ranking respecto a su rival.
El ranking FIFA es, actualmente, una suerte de "radiografía" que muestra, de forma estadística, la actualidad de las Selecciones a nivel mundial.