Garching asomó la cabeza más allá del plano local en 1986, cuando ascendió a la Bezirksliga Oberbayern-Nord, por entonces quinta categoría del fútbol germano. Cinco años después, subió a la Bezirksliga, pero tras deambular cuatro temporadas, descendió en 1995. Ghosteó mal.
En 1997, volvió a bajar de categoría y retornó al torneo amateur local. Ascendió nuevamente en la 2003-2004, pero bajó al año siguiente. En 2005, tras una reestructuración, volvió a subir a la Bezirksliga y en 2009 escaló a la Bezirksoberliga. Un Garching fijo, comprometido.
Todo iba bien, pero en 2012 se disolvió la Bezirksoberliga y hubo reforma en el fútbol alemán. Al Graching lo frizaron y a remarla de nuevo. Se incorporó a la Landesliga Bayern-Südost, séptima división, y en dos años ascendió dos veces: a la Landesliga y a la Regionalliga Süd.
Sumado a eso, en su primer año en la nueva categoría, Garching se benefició por el retiro del campeón, BC Aichach, que andaba flojo de papeles, y por haber sido subcampeón se quedó con el cupo para la Regionalliga Bayern. El famoso clavo que saca al otro.
Enseguida bajó a la Regionallida Süd, pero dos años después volvió a la Regionalliga Bayern. Desde entonces alternó buenas y regulares. Parecía establecido como algo serio, pero esta última temporada quedó último y volvió a descender. Lo difícil de engancharse con el Garching.