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River-Independiente y el duelo entre el equipo con aire de imbatible vs. el único capaz de destronar a Napoleón

Hugo Balassone
por Hugo Balassone |
River-Independiente y el duelo entre el equipo con aire de imbatible vs. el único capaz de destronar a Napoleón

Hoy el fútbol argentino se pregunta si alguien podrá con River. Y los entrenadores, desde los más encumbrados a los más inexpertos, observan con mirada inquisidora si hay una manera de complicar al equipo de Gallardo.

Después de sacarse a Racing, que traía buenos antecedentes hasta ese partido, como a una mosca que le zumbaba cerca de su oreja; luego de minimizarlo a Boca como ocurrió en los choques de este año, River volvió a ser un equipo temible. Y si lo planteamos en términos de regreso es justamente por la connotación excepcional de aquella caída con Lanús. En las otras series o partidos eliminatorios, River ha sido imbatible.

Ese segundo tiempo en Avellaneda dejó la sensación de que Independiente puede ser el único equipo argentino capacitado para destronar a Napoleón. Con sus modificaciones, Holan pudo reencauzar un partido que se planteaba favorable para River. Puede ser o no un indicio. Ningún partido es igual a otro.

Es un mérito de este Independiente ser señalado en la previa como la amenaza más seria a la hegemonía de River. Las similitudes pasan por una identidad muy reconocible de sus equipos, y una alta eficacia para adaptarse a las distintas circunstancias de un partido.

Atacan y defienden con la misma calidad. Son equipos muy desarrollados en sus estrategias. Y potencian su planificación con una alta carga de intensidad. El partido de ida tuvo ritmo de Champions.

Ante propuestas colectivas tan versátiles, que plantean un escenario de tanta paridad, se impondrá el factor humano, el talento en estado puro.

River sufrirá la baja del más desequilibrante en lo individual con Pity Martínez. Pero tiene en gran nivel a Exequiel Palacios. En ese aspecto, Independiente necesita recuperar a Maxi Meza y Martín Benítez, los más gravitantes en el primer semestre.

Pocas veces un partido en la Argentina garantiza normas de calidad difíciles de cuestionar, y con alta probabilidad de no defraudar tamaña expectativa. Gallardo y Holan buscarán sorprenderse desde los detalles. Quizás desde lo teórico tendrán claro cómo neutralizarse. Pero siguen pergeñando un juego al que definirán los imponderables. En buena hora.