El fuego, alimentado por el material altamente inflamable, provocó una columna de humo negro que pudo verse incluso desde la Ciudad de Buenos Aires.
Autoevacuación y operativo de emergencia
Ante el peligro, varios vecinos decidieron autoevacuarse, mientras otros permanecieron en sus viviendas por temor a salir en medio de las explosiones. “Estoy encerrado en mi local, me da miedo porque vibra todo y se escuchan explosiones”, contó un comerciante de la zona.
Las autoridades implementaron cortes de tránsito y un perímetro de seguridad, mientras los bomberos trabajaban intensamente para controlar las llamas y evitar que el fuego se propague a viviendas cercanas.
Heridos y asistencia médica
Como consecuencia del incendio, al menos tres empleados del depósito resultaron con quemaduras leves y fueron trasladados a una clínica privada para su atención.
Fuentes policiales indicaron que los primeros llamados de alerta se registraron cerca de las 7 de la mañana, momento en el que comenzaron las explosiones más intensas.