Un recibimiento movido tuvo River en su llegada a Curitiba, donde disputará este miércoles la primera final de la Recopa Sudamericana ante Athletico Paranaense. El Millonario llegó y se llevó una sorpresa: algunos jugadores debieron someterse a un control antidoping imprevisto por Conmebol. Lo mismo pasó con el local, quien esta tarde tuvo la visita de la unidad Antidopaje de la Conmebol para realizar también controles sorpresa dentro del plantel.
