Camelino y los hermanos Medina enfrentan una imputación por estafas reiteradas y asociación ilícita, al igual que el CEO de Generación Zoe, Leonardo Nelson Cositorto, quien fue trasladado a Goya desde Córdoba para su indagatoria y el juez López Lecube rechazó la posibilidad de que continuará el proceso en su domicilio.
Según Clarín, los referentes habían sido detenidos en marzo, pero fueron beneficiados con la prisión domiciliaria, momento en el que empezaron a rematar los bienes que podían ser embargados. Unos días después, la Cámara de Apelaciones de Mercedes revocó el beneficio y los tres volvieron a un calabozo.
Esta semana, el querellante solicitó, además, que se dispusiera el allanamiento en dos domicilios de Medina en busca de artículos del hogar y electrónicos que habría adquirido en un comercio de la capital chaqueña en octubre del año pasado, en el marco de la investigación.
El monto de la compra superaba los 770.000 pesos. También, pidió que se busquen posibles remesas de dinero que Medina pudo no haber alcanzado a transferir a la sede central de Generación Zoe.
En este marco, Fleitas movilizó a las víctimas locales de la estafa para que monten vigilancia sobre ambas propiedades y así impedir que saquen elementos antes de que se concrete el allanamiento. Finalmente, el lunes, la Policía de Corrientes ingresó a ambos lugares para cumplir la orden de López Lecube.
Ahora, el temor del querellante es que la defensa de Cositorto utilice el mismo argumento que Medina para insistir con su pedido de prisión domiciliaria.
Generación Zoe: ¿cómo sigue la causa contra Leonardo Cositorto?
A fines de mayo, la fiscal de instrucción de Villa María, Juliana Companys, ordenó la prisión preventiva del líder de Generación Zoe, Leonardo Cositorto, y de otras 13 personas por asociación ilícita y estafas reiteradas.
Es la causa más grande que afronta el empresario que fue detenido en República Dominicana y quien además tiene sendos procesos judiciales en Corrientes, la Capital Federal y Rosario.
En la ciudad santafecina, las estafas también estaban asociadas a préstamos en dólares que recibía Zoe para lo cual prometía jugosos intereses y ya declararon varias víctimas.
Las estafas son en modalidad piramidal: se ofrecían intereses muy rentables para aquel que hacía inversiones de dinero. El mismo, se sospecha, era utilizado por Cositorto para financiar emprendimientos particulares y muchas víctimas nunca recibieron la devolución de los fondos.
Tanto en Córdoba como en Buenos Aires se realizaron varios allanamientos en los que se encontraron miles de dólares, además de los emprendimientos como Zoe Burguer, Zoe Mascotas, y Zoe Capital, entre otros.