La temprana muerte de Gerardo Rozín conmovió al mundo del periodismo y el espectáculo. Si bien sus amigos, conocidos y colegas estaban al tanto de la enfermedad que el conductor estaba atravesando, todos respetaron su decisión de no contarlo públicamente. Quizás por eso, al público le sorprendió tanto más la noticias de su fallecimiento.
