"Yo no recuerdo de haber pasado nada. Le pude dar algún comentario a Nieto por WhatsApp pero no tengo presente haberle pasado nada", aseguró Martinengo tras señalar que su vínculo con el secretario privado de Macri era estrictamente formal y que no tenía relación con el ex presidente porque se encontraba en la otra punta de las oficinas.
Más allá de haber señalado que no remitía informes de inteligencia ni a Nieto ni al entonces presidente de la Nación, en un tramo de la transcripción de la declaración indagatoria consta que dijo que "Mauricio Macri siempre estaba al tanto de lo que pasaba en documentación" y que "que siempre le pasaba los informes (al parecer, de gestión) a (Hernan) Bielus o a Darío Nieto que era su secretario".
Sobre su vínculo con los espías sostuvo que eran sus amigos, que no habló nunca de inteligencia, ni de lo que hacían ni de lo que no hacían y aseguró que ellos solo le acercaban gente "porque quería ser diputada"; contexto en el cual le presentaron al jefe de la barra brava de Boca, Rafael Di Zeo, porque "tenía mucha gente en La Matanza".
También relató su vínculo con el ex subsecretario de de Asuntos Municipales de la Provincia de Buenos Aires, Alex Campbell, a quien mencionó en sus intercambios con los ex agentes de la AFI.
Martinengo sostuvo que el vínculo con los espías se inició en 2008 cuando conoció a Sáez, que era el marido de una compañera suya de trabajo y todavía cumplía tareas como policía y forjaron una relación de amistad y cariño.