Emocionante

Las comparaciones de Cristina, la reacción de Bonadio y el silencio cómplice de siempre

Catalina de Elía
por Catalina de Elía |
Las comparaciones de Cristina, la reacción de Bonadio y el silencio cómplice de siempre

Pocas veces como en estos tiempos vimos a la Justicia atar su suerte al gobierno de turno y pocas veces también vimos al Gobierno y a la oposición adjudicarse recíprocamente un desempeño peor que el del adversario en materia judicial.

Unos buscan el calor del poder. Otros ensayan un River-Boca permanente. En el medio, están los ciudadanos ansiosos de creer en alguna institución pero casi sin ofertas.

Fuimos testigos de una medida singular del juez federal Claudio Bonadio que, sin leer el contrato que supuestamente firmó Cristina Kirchner con la empresa que editó su libro "Sinceramente", dictó una medida cautelar.

Es una decisión difícil de comprender, ya que normalmente los jueces analizan los documentos y luego resuelven. Aquí fue al revés. La justicia, tan lenta en general, esta vez fue demasiado rápido.

Cristina, por su parte, hizo un balance con un video que difundió por las redes sociales a pocos días de que empiece el primer juicio oral que la tendrá por protagonista. Expresó que la administración de Mauricio Macri colonizó la Justicia. Su opinión sonó a un “ellos fueron peores que nosotros”. Casi un slogan de campaña. Demasiado poco.

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El ministro de Justicia, Germán Garavano, no se quedó atrás y le respondió también con un video por las redes sociales.

Hoy como siempre la Justicia se parece más a un botín disputado por distintas facciones que a un poder independiente.

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El 30 de abril, mientras se desarrollaba una manifestación frente a la Embajada de Venezuela, un policía disparó gases a metros de un manifestante y, de acuerdo con las imágenes, sin razones aparentes que justifiquen esa conducta. Hasta ahora no se conocieron acciones de la justicia relacionadas con ese hecho impactante. Claro, en ese caso los responsables eventuales serían parte del oficialismo. Ya sabemos que los jueces buscan cobijo en el gobierno de turno y que en esos casos hay que esperar al recambio de autoridades para conocer la palabra judicial.

Durante toda esa semana se especuló con la decisión de los jueces de la Cámara Federal de Mar del Plata sobre la continuidad del juez Alejo Ramos Padilla en el caso “D’Alessio”. Sin que nadie se ruborice, la discusión pública giró en torno a la eficacia de las presiones del gobierno sobre los magistrados para mudar el expediente a Comodoro Py.

La Corte Suprema, las asociaciones de jueces y fiscales, el Consejo de la Magistratura, las agrupaciones de abogados y las universidades no abrieron la boca. Tan sólo hay una marcha prevista para el día de hoy, jueves, en apoyo del juez.

La reacción del silencio fue similar frente a las declaraciones de Jorge Christian Castanon, ex pareja de la mujer del fiscal Carlos Stornelli. Castanon puso en boca de la actual pareja del fiscal, un supuesto diálogo con el presidente Mauricio Macri que, por lo demás, presenta una llamativa coincidencia con una fecha clave: el día en que el representante del Poder Ejecutivo solicitó ante el Consejo de la Magistratura la destitución del juez. Según Castanon, la pareja del fiscal le avisó que eso iba a pasar.

Mientras el gobierno disfruta de las decisiones judiciales que investigan supuestos hechos delictivos del gobierno anterior y resiste aquellas que rozan sus intereses, toda la dirigencia, sin grieta que valga, naturaliza con el silencio el funcionamiento de una justicia demasiado ligada históricamente al gobierno de turno, demasiado acostumbrada a recibir presiones que nadie desmiente, demasiado tolerante con excesos policiales del gobierno de turno y demasiado cómoda con el confortable silencio de quienes deberían alzar la voz.

Así el camino se presenta oscuro.


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