Además, los jueces argumentaron que "las constancias documentales obtenidas a través de los mecanismos de cooperación internacional darían cuenta de que el grupo investigado se habría valido de numerosos entramados societarios, bancarios y financieros desplegados en distintas partes del mundo, desconociéndose el destino de fondos millonarios que podrían importar el provecho del delito que se está juzgando".
En este contexto, los jueces concluyeron que si Martín Antonio Báez seguía en libertad peligraría el recupero de los bienes que fueron el producto de los ilícitos que se encuentran involucrados en el juicio oral y público conocido como "la ruta del dinero K".
Los jueces además sostuvieron que analizaron los motivos esbozados por Martín Baéz para no concurrir ayer a la audiencia del juicio fueron “endebles” . Concretamente afirmaron que “los argumentos dados no resultarían suficientes para justificar el incumplimiento advertido”.
En la misma resolución, el TOF 4 dipuso además que el imputado Leandro Antonio Báez, hermano de Martín, deberá cumplir con las medidas cautelares oportunamente fijadas: esto es la prohibición de salida del país y requerir autorización para ausentarse del domicilio por más de 24 hs sin previo aviso al Tribunal.
En octubre de 2017 arrancó el juicio oral y público en el que investigan el presunto lavado de dinero de cuarenta millones de dólares. Para la justicia, los cinco millones que movió Martín Báez podrían ser parte de la maniobra que está siendo juzgada.