Esta disputa se da en medio de un cambio de fondo en la Justicia Federal en donde se propone reducir la acción de los jueces federales a partir de un sistema acusatorio con más protagonismos para los fiscales. Y se suma a los embates sobre el denominado Lawfare (guerra jurídica) que intenta instalar la idea de que los detenidos por hechos de corrupción son perseguidos políticos.
Según pudo saber A24.com a partir de fuentes cercanas a la investigación, mañana Cristina Fernández se unirá a este unívoco argumento político en su larga defensa frente al tribunal Oral 2 integrado por los jueces Rodrigo Jimenez Uriburu, Jorge Luciano Rodriguez, Adrián Fabián Basso y el fiscal del juicio Diego Luciani en la Sala AMIA en Comodoro Py.
No responderá preguntas (como el resto de los imputados hasta acá, incluyendo a Lázaro Báez) y remarcará la idea de “un gobierno (el actual) que se dedicó a perseguirla para intentar sacarla de la cancha pero que no lo logró” y que esto se pudo visualizar en las recientes elecciones.
Cristina estará acompañada por su abogado Carlos Beraldi quien logró que su defendida sea la última en declarar en esta ronda de indagatorias. Al inicio de este juicio estaba previsto que Cristina declare primero (antes de las elecciones) pero logró ser la última. “Aún así, diga lo que diga, el primer juicio en su contra tendrá sentencia recién a mediados del 2021” confirmó uno de los funcionarios judiciales que es parte de la causa.