El paso a paso, entonces, es así:
Si notás algo medio raro en cualquier parte es porque hay un componente general que no está bien, y si lo que te trajeron está malo estás en todo tu derecho de pedir que te cambien la botella.
Además, lo ideal es que los blancos estén un poco más fríos, a temperatura heladera. Y el tinto se puede tomar más cerca de los 15° o 16°. "No se toma a temperatura ambiente como se dice, porque esa temperatura es relativa. Lo que sí: estaría bueno es que la gente se anime a pedir la famosa frapera con hielo. Porque si a vos el tinto te gusta frío y no le querés poner hielo, la forma de enfriarlo puede ser ponerlo en un balde con hielo".
Para el enólogo, a cada uno el vino le gusta de una forma distinta y eso es totalmente subjetivo. La idea es que cada uno lo disfrute como más le guste.