Pese a que fue víctima de la gran sorpresa del Mundial al caer frente a Japón, Irlanda tiene casi abrochado el pasaje a los cuartos de final tras haberle ganado este jueves a Rusia por 35 a 0.
Pese a que fue víctima de la gran sorpresa del Mundial al caer frente a Japón, Irlanda tiene casi abrochado el pasaje a los cuartos de final tras haberle ganado este jueves a Rusia por 35 a 0.
El resultado demuestra la superioridad de los irlandeses pero también el escaso brillo que tuvo la tarea del equipo ganador frente al que, al menos en los papeles, es el equipo más flojo de la competencia.
En realidad los rusos fueron un digno rival, tacklearon con generosidad y efecividad e hicieron un notable desgaste físico para complicar a Irlanda que lució desprolija y con demasiadas imprecisiones.
De todos modos, en Kobe hubo una justa y necesaria victoria irlandesa que le permite al conjunto del Trèbol encaminar la clasificación antes de su último partido en el grupo frente a la siempre peligrosa Samoa.
Irlanda se fue al descanso arriba 21 a 0 con tries de Rob Kearney, Peter O'Mahony y Rhys Ruddock, todos convertidos por Jonny Sexton.
Luego, en la segunda parte, solo hubo dos conquistas más apoyadas por Andrew Conway y Garry Ringrose, ambos convertidos por Jack Carty.
Irlanda llegó a este Mundial disputando la punta del ranking de World Rugby con los All Blacks y con el objetivo de superar por primera vez en su historia la barrera de los cuartos de final.