A tal punto llegaba el desconocimiento oficial que el presidente Michel Aoun aseguró en su cuenta de Twitter que era "inaceptable" que existiera ese depósito de químicos sin medidas de seguridad.
Las autoridades de la ciudad compararon la situación con los efectos de la bomba de Hiroshima (una exageración, pero que marca la magnitud del impacto).
La presión internacional
A los pocos días de la explosión, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, recorrió en persona los lugares arrasados. La nación gala tiene una importante influencia en el país que fuera su colonia. El mandatario, ante el presidente del Líbano, exigió no solo una buena investigación, sino que también avanzó sobre el principal problema del país: reclamó una profunda renovación política, con la celebración de elecciones limpias y transparentes.
Pero las palabras de Macron tampoco han dado resultado. Un año más tarde, Líbano padece una crisis sanitaria. Apenas el 12% de su población está vacunada contra el coronavirus. Además, hay serios problemas para acceder a los alimentos básicos; su moneda se devaluó un 90% frente al dólar; la inflación superó el 200% anual; y la mitad de la población -en su mayoría refugiados- vive bajo el límite de la pobreza.
Y tampoco se produjeron las elecciones exigidas por Macron en nombre la Unión Europea y los Estados Unidos.
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El presidente de Francia, Emmanuel Macrón recorrió la zona devastada por la explosión en Beirut (Foto: Archivo)
Una investigación pendiente
El día después de la explosión, el ministro del Interior de Líbano, Mohamed Fahmi, prometió una investigación: "Será transparente, tomará cinco días y todos los funcionarios involucrados serán responsables". Sin embargo, 365 días después aún sigue faltando una explicación oficial sobre qué es lo que pasó.
Human Rights Watch alertó sobre la ineficacia de la justicia libanesa: "Una serie de fallas procedimentales y sistémicas en la investigación interna la han hecho incapaz de impartir justicia de manera creíble".
El informe de la agrupación defensora de los derechos humanos consigna que "las fallas incluyen la falta de independencia judicial, inmunidad para funcionarios políticos de alto nivel, falta de respeto por los estándares de un juicio justo y violaciones del debido proceso".
Además, para HRW tanto el presidente, como el entonces primer ministro, Hasan Diab (que debió renunciar tras la explosión) y responsables de la seguridad del Estado, fueron alertados del peligro que representaba ese depósito de amonio. Sin embargo, no hicieron nada.
Beirut, devastada por una doble explosión ( foto: AFP)
la explosión en el puerto afectó a dos tercios de la ciudad de Beirut (Foto: archivo)
Incidentes con Israel
Para peor, la situación con su vecino Israel, que siempre ha sido conflictiva, ahora se ha recalentado. Grupos palestinos que desconocen la autoridad del presidente Aoun lanzaron 3 misiles sobre territorio israelí. El gobierno del primer ministro Naftalí Bennett respondió con disparos de artillería desde la frontera.
A una año de la explosión devastadora, Líbano carece de respuestas en medio de una grave crisis social y política.