El balance de víctimas sigue en aumento. La explosión en el puerto de Beirut provocó daños gravísimos en un tercio de la ciudad y ya son al menos 137 los muertos y más de 5.000 heridos.
El balance de víctimas sigue en aumento. La explosión en el puerto de Beirut provocó daños gravísimos en un tercio de la ciudad y ya son al menos 137 los muertos y más de 5.000 heridos.
Los grupos de rescate trabajan las 24 horas, y no solo en el epicentro de la explosión, el puerto. Hay 300.000 personas que perdieron sus hogares producto de la onda expansiva de la deflagración.
La investigación preliminar, especialmente revisando fotografías y videos al momento de las explosiones, ya permitió reconstruir cómo se desencadenó la tragedia.
A las 5.54 de la tarde comenzó a verse humo en una zona de un depósito en el puerto. Durante los 14 minutos siguientes se nota la llegada de los primeros grupos de auxilio y los bomberos a la zona.
El resplandor parece incrementarse rápidamente, seguido por una explosión. Treinta segundos más tarde, a las 6.08 de la tarde, una masiva explosión destruyó el área por completo.
La enorme columna de humo rojizo oscuro, visible desde toda la ciudad, sugiere dos cosas: efectivamente allí estaba el nitrato de amonio y no se trataría de un acopio militar de esa sustancia. Cuando el humo es oscuro (antes de la aparición de ese hongo blanco) se infiere que el amonio estaba simplemente almacenado y no utilizado para la elaboración de explosivos.
De acuerdo a lo dicho por el gobierno libanés, las 2.750 toneladas de nitrato fueron confiscadas a un barco ruso y quedaron en custodia en ese depósito desde 2014. No obstante, sin los controles necesarios, como quedó dramáticamente demostrado.
Aún no está claro si fueron unas fuegos artificiales o un trabajo de soldadura en el lugar lo que inició el fuego necesario iniciar para semejante catástrofe.
La zona del puerto quedó destruída, así como sus alrededores, que ostentaba casas acomodadas en un vecindario que había sido reconstruido y reconvertido en 2009 en una pausa de la casi constante guerra civil que vive el Líbano.
En donde estaba el depósito con las casi 3.000 toneladas del amonio, ahora hay un cráter de 140 metros de diámetro, cubierto por el agua del puerto.
"Líbano no está solo", escribió el presidente de Francia en Twitter a su llegada al aeropuerto de Beirut, donde fue recibido por el presidente libanés, Michel Aoun.
El mandatario francés se comprometió con ayuda humanitaria para el país, pero habló de cambios impostergables. Según Macron, "Francia quiere reformas indispensables para el país". Para el presidente galo "si estas reformas no se hacen, Líbano continuará hundiéndose".
Al mismo tiempo, la Unión Europea anunció una ayuda extraordinaria de 40 millones de dólares.
La ayuda humanitaria también es clave: quince hospitales de la ciudad han sido destruidos o afectados por la magnitud de la explosión y su onda expansiva. Y según la organización "Médicos sin Fronteras", Beirut se encuentra hoy tan afectada como por una guerra civil.