“De los datos que tenemos, todavía parece raro que una persona asintomática realmente contagie a un individuo secundario”, declaró Maria D. Van Kerkhove, directora del Programa de Emergencias de Salud de la OMS.

“De los datos que tenemos, todavía parece raro que una persona asintomática realmente contagie a un individuo secundario”, declaró Maria D. Van Kerkhove, directora del Programa de Emergencias de Salud de la OMS.
La declaración de la especialista es otra muestra de las marchas y contramarchas de la OMS, una constante casi desde el momento mismo en que comenzó la pandemia en Wuhan, China, a fines de 2019.
En su habitual informe semanal, la funcionaria volvió a poner en primer plano la discusión sobre el papel de los infectados, pero sin síntomas, a la hora de diseminar el COVID-19.
Por ejemplo, la recomendación mundial de utilizar barbijos se basó, principalmente, en el propósito de evitar que una persona infectada pueda contagiar a otra.
Maria D. Van Kerkhove explicó que los informes que llegan desde varios países "siguen casos asintomáticos, siguen contactos y no encuentran transmisión secundaria en adelante".
Según sus declaraciones, para la OMS, los casos de contagios debido a los asintimáticos representan aproximadamente el 6% de la propagación.
Pero la funcionaria internacional hizo una aclaración, que ayuda a mantener las dudas sobre lo que realmente se conoce sobre la enfermedad.
Muchos de los contagios pueden iniciarse justo en el momento en que un infectado, todavía asintomático, está comenzando a sufrir, precisamente, las primeras manifestaciones de la enfermedad
“Cuando en realidad volvemos y decimos cuántos de ellos eran realmente asintomáticos, descubrimos que muchos tenían una enfermedad realmente leve”, dijo Van Kerkhove.
El primer organismo de referencia mundial que recomendó el uso del barbijo para evitar que un portador asintomático contagie a otra personas fue el Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unido. El pasado 1° de abril, el CDC fomentó el uso de este elemento como barrera porque el 40% de la transmisión del coronavirus se produce antes de que las personas se sientan enfermas.
Esta declaración de la funcionaria de la OMS vuelve a poner toda la estrategia de prevención en un marco de incertidumbre ante la falta de coincidencia entre los expertos mundiales.
De todas maneras, en la misma conferencia de prensa, el titular de la Organización Mundial de la Salud, reclamó "no bajar la guardia".
Tedros Adhanom Ghebreyesus alertó que "aunque la situación en Europa está mejorando, a nivel mundial está empeorando". Puso el acento en América Latina y África.
Y dejó un dato contundente sobre el COVID-19 a nivel mundial. El domingo se produjeron en todo el planeta 136.000 nuevos casos, "el máximo en un solo día. No es momento de bajar la guardia".