La preocupación ya no se limita al barco: autoridades sanitarias siguen ahora a pasajeros que habrían tomado un vuelo desde Sudáfrica, en medio del temor por una posible dispersión internacional de los casos. En ese contexto, un barco con un presunto brote de hantavirus permanece varado frente a Cabo Verde, en medio de una creciente alarma sanitaria global. Son como "indeseables" que nadie quiere en sus países. Solo los que deben ser evacuados del barco porque ya están manifestando la enfermedad.
Se los debe tratar de inmediato con terapias de sostén, porque no hay vacunas contra el hantavirus. En Cabo Verde no los quieren. En España se dijo en un primer momento que sería aceptados. Es el destino final de "Hondius".
Ahora, como el destino del barco y su enfermedad es un tema mundial, se impuso otro criterio. Al llegar a España se los revisará exhaustivamente. Como al "Diamond Express" en la pandemia (aún no declarada en ese momento). Solo entonces se adoptará un criterio: dejarlos a todos en cuarentena en el barco, pero amarrado en España o permitir que sólo los enfermos dejen el crucero "apestado".
Según los primeros reportes, ya se registraron al menos tres muertes, lo que encendió las alertas de organismos sanitarios y gobiernos.
El crucero del terror, varado en Cabo Verde
El crucero MV Hondius permanece fondeado frente a Cabo Verde con 147 personas a bordo, 7 de ellos, infectados, sin autorización para atracar.Se confirmaron al menos siete casos (dos positivos y cinco sospechosos que luego se confirmaron), incluyendo tres muertes, un paciente en estado crítico y otros con síntomas leves. Con ese cuadro, las autoridades del país africano, tomaron la decisión de dar solo la asistencia humanitaria a los enfermos y permitir su internación. El resto sigue en cuarentena y a la espera de lo que decidan las autoridades españolas. Los pasajeros continúan bajo monitoreo y aislamiento mientras un equipo de epidemiólogos evalúa el estado sanitario general y define los próximos pasos. La prioridad de las autoridades es evacuar a los enfermos y luego permitir que el barco continúe su ruta sin casos activos.
trayecto del crucero
El itinierario del barco. Quedó varado en Cabo Verde por los casos de hantavirus y la posibilidad de otros contagios por quienes se fueron en avión. (Foto: A24.com)
Seguimiento a pasajeros vinculados a Sudáfrica
En paralelo, la Organización Mundial de la Salud amplió la investigación fuera del barco. Busca a los pasajeros de un vuelo hacia Sudáfrica en el que viajó una turista infectada que luego falleció. El objetivo es identificar posibles contactos estrechos y evitar una eventual cadena de contagios internacionales. Este seguimiento refuerza la hipótesis de que el brote podría haberse originado fuera del crucero y no exclusivamente a bordo, lo que amplía el alcance de la alerta sanitaria.
La variedad de hantavirus tiene la particularidad de ser contagioso de persona a persona si están en ambientes cerrados. Para ese contexto, nada peor que estar compartiendo horas y horas en un barco. Por eso, en Cabo Verde tomaron la decisión de no dejar amarrar al crucero.
La búsqueda de "contactos cercanos"
El foco principal está puesto en los pasajeros de un vuelo que partió desde Isla de Santa Elena con destino a Johannesburgo, donde viajó una turista neerlandesa infectada que luego falleció.
La mujer había sido evacuada del barco tras presentar síntomas y, tras aterrizar en Sudáfrica, murió el 26 de abril. Su caso encendió las alarmas sanitarias internacionales, ya que podría haber estado en contacto con decenas de personas durante el vuelo. Por eso, las autoridades buscan identificar y rastrear a todos los pasajeros y posibles contactos estrechos para evitar una cadena de contagios.
El brote tiene origen en el crucero, que permanece anclado frente a Cabo Verde. Además, uno de los pacientes permanece en estado crítico en Johannesburgo. El rastreo de contactos se volvió clave para contener el brote, ante el riesgo de que el virus haya salido del barco y se haya propagado internacionalmente.